Oscar Roldán: La industria de la información de hidrocarburos en México

Author: No hay comentarios Share:

Por: Oscar Roldán

El conocimiento del subsuelo, que surge del acceso, uso y análisis de la información, es indispensable para la industria petrolera. De este depende que el éxito exploratorio sea el más alto posible y que el desarrollo de un proyecto sea lo más eficiente posible.

La estructura del nuevo modelo energético mexicano hace que, aquí, el conocimiento sea todavía más importante, desde las fases más tempranas de cualquier proyecto. El ganador de un contrato de exploración y producción en México es el que, a través de una licitación, ofrece más beneficios al Estado: regalía, en caso de un contrato licencia; participación del estado en la utilidad, en caso de un contrato de producción compartida; y, en muchos casos, compromisos adicionales de inversión.

Entender mal el subsuelo significa estimar mal el potencial de recursos, ofreciendo o de menos o de más. Hacia un lado, esto pone en riesgo la viabilidad económica del proyecto, que podría terminar cancelándose. Hacia el otro, genera menos interés y competencia del que debería.

Esta es una de las razones principales por las que la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) ha trabajado no sólo en la apertura del acceso y uso de la información, sino también en desarrollar una industria que genere incentivos a usar y analizar la información con fines comerciales.

Hoy México cuenta un acervo de información en el Centro Nacional de Información de Hidrocarburos que supera los 10 Petabytes de información, el equivalente a 100,000 computadoras de alto desempeño. Alrededor del 95% de este acervo es información geofísica y el resto es información de más de 32,000 pozos; asimismo el Centro administra las muestras físicas de rocas para más de 12,000 pozos. La muestra física más antigua es de 1904, más de 100 años de información petrolera de nuestro país están ahora disponibles para cualquier usuario.

Para integrarla, se transfirieron todos los datos posibles de Pemex y el Instituto Mexicano del Petróleo. Por su magnitud, el proceso de transferencia de los datos se integró de cuatro etapas, que se completaron entre agosto de 2014 y agosto de 2016. Primero se identificó las fuentes de datos, bases corporativas y datos ubicados en activos de exploración y producción de Pemex; posteriormente, se definió el orden y estructura que debían tener los datos; después se transfirieron y finalmente se verificaron, como la figura 1 detalla.

En el caso de las muestras físicas de rocas, además, se firmó un contrato con Pemex que permitió a la CNH tomar el control y la administración de las cuatro litotecas de Pemex donde se ubican las muestras: Reynosa, Poza Rica, Comalcalco y Ciudad del Carmen.

Figura 1. Proceso de integración del CNIH

Es importante señalar que la información es propiedad de la Nación (artículo 32 de la Ley de Hidrocarburos). Por lo tanto, el acceso y uso de la información del CNIH está regulado en los Lineamientos para el Acceso y Uso de la Información; con base en dichos lineamientos, los interesados en usar la información deben solicitar al CNIH una licencia y pagar los aprovechamientos correspondientes en función del tipo de información que requieran[1]. Para facilitar el uso de esta herramienta, toda esta información se encuentra georreferenciada en una aplicación web (www.portalcnih.cnh.gob.mx).

Desde la perspectiva del uso de la información, los “clientes” del CNIH se pueden clasificar en dos: los que usan la información con fines propios (propietarios) y los que usan la información con fines de generar nuevos productos de información y comercializarlos (multiclientes).

Figura 2. Tipos de usuarios de la información del CNIH

Los usuarios propietarios no tienen derechos comerciales sobre ningún producto de información que generan, ni están obligados a entregar la información generada. Al cierre de 2017 se habían otorgado 89 licencias a usuarios propietarios y firmado 11 convenios con distintas universidades mexicanas.

Por su parte, los usuarios multicliente, típicamente empresas de geofísica, requieren de una Autorización por parte de la CNH antes de poder tener acceso a la información, dichas autorizaciones están reguladas en las Disposiciones Administrativas en materia de Autorizaciones para el Reconocimiento y Exploración Superficial (ARES). Esta autorización les otorga el derecho comercial y confidencialidad de 6 años sobre la información generada a partir del uso de la información entregada. Este tipo de usuario usa la información para generar información adicional que también formará parte del CNIH.

Cuando las disposiciones administrativas de las ARES fueron emitidas sólo permitían el reprocesamiento de la información geofísica. Sin embargo, en el último trimestre de 2017 la CNH modificó estás disposiciones para que los usuarios multicliente también puedan reprocesar la información de pozos y de muestras físicas de rocas con fines comerciales.

Al cierre de 2017 se habían otorgado a usuarios multicliente 18 autorizaciones para reprocesar información geofísica y una autorización para reprocesar información de pozos.

Finalmente, un segmento importante a considerar está conformado los generadores de nueva información, que si bien pueden ser también usuarios tienen un rol particular. Conforme a la Ley, los contratistas, asignatarios y autorizados están obligados a entregar al CNIH toda la información que generen derivada de sus actividades; por ejemplo, un contratista o asignatario que perfora un pozo debe entregar toda la información generada al CNIH; un autorizado que adquiere un estudio sísmico también está obligado a entregar toda la información[2]. Estos generadores de información son quiénes mantendrán vivo al CNIH en el futuro.

La entrega de información se realiza conforme al Sistema de Organización de la Información Técnica (SIOIT), el cual les permite identificar los datos que deben entregar y en qué formato. Si el dato se encuentra especificado en la guía, entonces están obligados a entregarlo conforme a las especificaciones establecidas. Esto permite un uso más eficiente de la información, no sólo para los usuarios, sino también para la CNH, la información que se recibe y entrega se clasifica de la misma manera.

A poco más de 3 años de que el nuevo modelo energético mexicano entró en vigor se estableció una nueva industria con miras a generar un mayor conocimiento del subsuelo. Si bien todavía hay camino por andar, los cimientos ya están establecidos y los agentes económicos han reaccionado positivamente. Con un acervo ya consolidado, estamos enfocando nuestros esfuerzos tanto a ampliarlo y mejorarlo como a generar incentivos para que la información se use más.

En este sentido, 2018 será un año clave. Es el año de la construcción de la Litoteca Nacional con dos sedes: Yucatán e Hidalgo, ambas dentro de parques científicos y tecnológicos. Además, todavía resta regulación por emitir y modificar y necesitamos continuar promoviendo el uso de la información de pozos y muestras físicas a los usuarios multicliente.

La información —más de 100 años de información petrolera de México— está ahí. Nuestro reto es sacarle el mayor jugo posible: que su uso resulte en ideas que desarrollar, oportunidades que explorar y proyectos que aprovechar.

 

Oscar Roldán

Es director general del Centro Nacional de Información de Hidrocarburos (CNIH)

 

[1] Cabe mencionar que el acceso y uso de la información a las instituciones educativas y de investigación en México es gratuita; y, forma parte central de la estrategia para generar conocimiento del subsuelo, ya que también generan capital humano, necesario para el desarrollo de tecnología.

[2] Estos autorizados pueden reprocesar información existente, como el usuario multicliente descrito, pero también adquirir nueva información, en este último caso tienen también derechos comerciales y 12 años de confidencialidad.

Previous Article

Sentando las bases para una restitución de reservas al 100%

Next Article

Bajo el radar en 2018

Recomendaciones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *