Los 4 principios de la industria energética del futuro

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En la visión a 2040, la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (Amexhi) identificó los 5 principios que van a regir al sector energético en los siguientes años:

  1. Constancia y Predictibilidad

“Además de la interconexión con el sistema energético global, los procesos de un modelo energético pueden inyectar dos elementos muy necesitados para que una industria con tanta incertidumbre sea capaz de generar resultados estables: la constancia y la predictibilidad. Si estos elementos se privilegian—desde la creación de nuevas regulaciones hasta los ritmos de implementación de las rondas licitatorias—es posible mitigar los costos de la incertidumbre, generamos ventajas competitivas importantes para un país y atraemos más inversión. En sentido inverso, un sistema errático e impredecible resulta en pérdida de oportunidades, incremento de costos y pérdida de dinamismo de nuestra economía”

 

  1. Competencia e imparcialidad

“El Nuevo Modelo Energético Mexicano tiene un piso parejo de competencia entre todos los actores. Así, nuestro país cuenta ahora con una diversidad de actores independientes a la administración federal y con capacidades para ampliar la inversión, diversificar riesgos y generar parámetros de eficiencia colectivos, en la persecución de sus propios intereses.

“Ello lleva a que ningún participante deberá favorecerse o estar en desventaja arbitrariamente, ya sea mediante reglas de exclusión/inclusión o mediante criterios que inclinen los resultados en una dirección. En términos simples, no se debe discriminar a ninguna empresa más que por sus capacidades de ejecución para proyectos específicos y su apetito para tomar riesgos”.

 

  1. Transparencia y rendición de cuentas

“La transparencia garantiza que la información puede ser consultada por la industria y por los ciudadanos. Todo reporte es verificable, como es cada pago hecho al gobierno y cada proceso de adjudicación en licitaciones. Por ejemplo, garantiza el acceso a información precisa sobre los agentes económicos que estarán realizando las actividades exploratorias y extractivas (sus capacidades técnicas, factores de riesgo, experiencia previa y reputación en el sector), los ingresos que se obtienen por la actividad petrolera y su destino; permite conocer las decisiones que toman los órganos reguladores (permisos, autorizaciones y sanciones, metodologías de medición, estadísticas y compromisos de desarrollo, entre otros).

“Para que el sector conserve la legitimidad que los procesos de diálogo y consenso que la reforma energética le imprimieron, es importante incentivar el diálogo y promover políticas que continúen apuntalando la transparencia y rendición de cuentas a partir de información factual y precisa”.

 

  1. Economía del conocimiento

“La Reforma Energética es una reforma del conocimiento. Implica atraer, a través del Nuevo Modelo Energético Mexicano el conocimiento y la tecnología del mundo entero para beneficiar el desarrollo de nuestro sector energético, y por ende de nuestra economía y sociedad (…) Aahora son múltiples instituciones académicas y de investigación, además de empresas, quienes están desarrollando conocimiento.

“Esta acumulación de información está siendo transformada en conocimiento por científicos de todas las empresas participantes y está comenzando a generar crecimiento económico. Al fin y al cabo, como han encontrado Haussman e Hidalgo, la capacidad de agregar información es la clave para construir una economía de alta complejidad y por ende alto crecimiento. El Nuevo Modelo Energético Mexicano atiende estas dimensiones de manera frontal, creando instituciones centradas en la agregación de información, como el CNIH, generando fuertes incentivos para el desarrollo de conocimiento como clave del desempeño de empresas que compiten entre sí, así como insertando una fuerte visión de largo plazo apostándole a la educación de jóvenes y consolidando programas académicos y de investigación con iniciativas como los Fondos Sectoriales CONACyT-Sener”

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