Manuel Molano: Los órganos reguladores y el futuro del sector energético

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Llamó mucho la atención la noticia de Fitch Ratings, cómo hacen este movimiento en la perspectiva de Pemex, pasan de neutral a negativa y esto tiene grandes implicaciones que además, no las vamos a ver ahorita si no relativamente en un mediano plazo de seis meses a un año en la que se defina si se cambia la calificación de Pemex, esto no es inmediato.

Exacto todavía no es lo que en el argot de las calificadoras se conoce como un downrate, que es bajar la calificación, simplemente lo que nos está diciendo la calificadora es, bueno yo tenía una perspectiva del negocio neutral, ni positivo ni negativo, los números parecen fidedignos, las cosas pueden salir adelante. Cuando la calificadora te dice mi perspectiva es negativa porque hubo algún evento relevante para el mercado, lo que te está diciendo es pues en una de esas mi siguiente revisión es al menos una rayita abajo o algo, porque los prospectos no son tan buenos, a mí me parece muy interesante el pronunciamiento de Rocío Nahle, respecto a que es absurdo que se califique hacia Pemex, a mi también me parece absurda la ley de gravedad universal, a mi francamente me gustaría poder caminar en el aire aquí desde el piso 14, pero eso no está en las posibilidades del mundo físico y las realidades financieras son un poco así, son inevitables. Si tú estás manejando un negocio, aunque sea un negocio relativamente modesto, este no es un negocio modesto, es una de las petroleras más grandes del mundo, quizá la más grande de América Latina, ahí ya tienes un tema, no es una opinión como la de cualquier persona, el presidente electo también nos dice es solamente una opinión, es la opinión que siguen los mercados financieros y que siguen los tenedores de deuda fresca, entonces si este tipo de pronunciamientos, decisiones, precipitan que la comunidad de inversionistas decida que mejor ven este papel, no tiene caso tenerlo con gente tan volátil y mejor vamos a invertir en cualquier otra cosa, pues creo que la empresa nacional de petróleo de México si está en serios problemas.

¿Tú qué crees que va pasar en los siguientes meses que pueda influir en la decisión de, no nada más de Fitch Ratings, también podrían estar haciendo una evaluación Moodys? También podrían estar haciendo una evaluación otros mercados sobre qué es lo que va a pasar en el mundo petrolero de México, específicamente en el mundo de Pemex, que además es un mundo curiosamente ligado a la deuda soberana de México.

Nimia Almeida, de Moodys, nos los puso muy claro cuando estuvo por aquí. Lo único que hace que la calificación de deuda de Pemex esté por arriba de la raya, donde está el límite del grado de inversión, es que el Estado mexicano está atrás, que tienes un pagador de última instancia que en realidad está simbolizado por el águila parada en un nopal devorando una serpiente, pero en el fondo somos todos los que pagamos impuestos en México. Es una decisión difícil porque al final Pemex nos subsidió a los mexicanos durante muchas décadas. Al final, la renta petrolera fue lo que nos permitió desarrollar el país en muchos ámbitos, creo que por eso es una empresa que está tan cerca del corazón de tantos mexicanos, no sé si eso seguirá pasando en el momento en que los mexicanos tengamos que pagar mayores impuestos al consumo por ejemplo, para rescatar el fondo de pensiones de Pemex. No estoy seguro de que sea el caso, el impuesto sobre la renta de las personas va a subir porque necesitamos pagar un proyecto de refinación, no estoy seguro que la gente esté tan contenta si no hay medicinas en los hospitales o si el sistema educativo no funciona, pero tenemos que rescatar a la petrolera y creo que ahí hay una consideración que el gobierno electo tiene que tomar. Tomaron la empresa estatal en una situación crítica y qué vamos hacer con eso, qué vale más nuestro nacionalismo petrolero o la necesidad, el deseo manifiesto de Andrés Manuel López Obrador de pasar a la historia como un buen presidente de México, un presidente que ve por los más necesitados, por los más pobres, pues creo que en esa ecuación lo correcto para Andrés Manuel, sería no tomar decisiones irreflexivas alrededor de Pemex y poder salvarse de tener que rescatarla con el presupuesto público.

¿Cuáles, dirías, van a ser las principales lecciones que se va a tener que aprender el equipo de transición en los primeros meses de su gestión?

Creo que atrás de los anuncios de las calificadoras, está la comunidad financiera global, la comunidad financiera internacional que al final es el grupo de gente que puede estar en Australia, en Nigeria, en China o en Rusia, y que está financiando a la empresa petrolera, como pueden financiar cualquier otro negocio. Quizás en el mundo del gobierno electo le gustaría que eso fueran personas concretas con las que pudieran hablar y tener algún tipo de negociación política; respeten nuestro proyecto de gobierno, respeten nuestra autonomía, respeten que queremos hacer cosas distintas con este negocio. La realidad es que cualquier decisión de ellos que afecte la rentabilidad del negocio, va a generar más que cejas levantadas en la comunidad financiera global, y no es una o 10 o 20 personas con las que puedas hablar fácilmente, siempre puedes hacer rondas con los fondos de inversión y si yo fuera ellos estaría acercándome a las instituciones financieras que han vendido muchos de estos papeles de Pemex para hablar con los distintos grupos de tenedores de estos bonos, pero aquí puedes estar el dinero de un fondo pensionario, de los bomberos de una ciudad americana no muy grande, junto con el dinero de una viuda francesa, con el dinero de un oligarca ruso, es decir, no es algo que los grandes negociadores políticos de este gobierno vayan a poder resolver, como normalmente resuelven los problemas que es a través del diálogo. Aquí tienes que dar señales claras, de que no vas a afectar la rentabilidad del negocio y de eso depende que la comunidad financiera internacional no decida que tu papel es chatarra.

En los próximos 6 meses a un año veremos si se tomó o no la decisión de bajar la calificación y esta será una decisión importante porque Pemex no tiene muchos escalones hacia abajo antes de perder el grado de inversión, lo cual también tiene implicaciones para los inversionistas quienes pueden vender papeles y eso genera una bolita de nieve.

Hay efectos de rebote también con la deuda soberana de México y es que en realidad no puedes analizar los números de Pemex aislados de los números del propio gobierno y entonces tienes anuncios en donde quieres parar la inversión pública en el cash cao más importante que puede tener la administración, un aeropuerto es rentable, un aeropuerto genera flujos para el gobierno y eso es muy útil para mostrar tu posición como un deudor confiable, haces un anuncio donde dices que no vas a tener esquemas impositivos, coercitivos, los impuestos se llaman impuestos porque se imponen y nadie en su sano juicio los pagaría nada más así porque sí. Probablemente los suecos sí porque tienen un arreglo social en donde yo sé que pago hasta 60% de mi ingreso en impuestos pero la calle está impecable, la escuela funciona muy bien, el agua llega limpísimo A mi casa, no tengo problemas de desempleo, funciona muy bien la sociedad, estoy dispuesto a darle al Estado esa cantidad de ingreso a cambio de ese estabilidad, no es el caso mexicano. Yo no creo que con las circunstancias que vive México la gente pagaría más impuestos voluntariamente, tendrías que obligarlos. Entonces al final son una serie de anuncios contradictorios, ellos esperaban encontrar recursos en los recortes de personal, en todos sus anuncios de vamos a reducir y a cortar la corrupción quizás están dando cuenta que el margen fiscal es reducido y esto es algo que las calificadoras ya sabía, tienes también a la empresa de electricidad, tienes a la Comisión Federal de Electricidad que no tiene problemas tan serios como Pemex pero tampoco está en su mejor momento de fortaleza institucional, hay una transición de mercado que está ocurriendo y eso les ha generado retos que no sabían que tenían y que están tratando de resolver en ambas empresas y necesariamente eso les va a costar. Entonces otra vez yo creo que una vez que soltaste ciertas fuerzas del mercado, como ciertas fuerzas de la naturaleza es muy difícil que cierres la tapa del frasco, vuelvas a poner a todos los demonios dentro y que todo el mundo se quede como si no pasó nada. Creo que eso es una realidad que van a tener que aceptar, lo cual me lleva al otro tema y creo que es muy importante esta iniciativa para subordinar a los órganos reguladores del sector de energía, a la Secretaría de Energía, que en realidad es el diseño más simple de una contrarreforma que yo he visto en mi vida, probablemente haya que platicar con estos legisladores, o no porque igual y les damos más ideas de cómo tendrían que estar haciendo esto, pero la reforma energética fue una reforma muy, muy compleja, porque implicó una reforma constitucional y, aquí no sé, probablemente con esto se prueben las disciplinas partidarias de Morena y que tanto están dispuestos a seguir al régimen hacia algo, que en opinión, pues es un desastre porque cuando los gobiernos estatales vean lo que pueda perderse, en caso de revertirse la reforma energética probablemente no les va a gustar, yo si creo que tiene razón el presidente electo, no ha habido un barril adicional de petróleo, pero ha habido otras cosas, ha habido regalías, ha habido una serie de contratos con una serie de promesas de pagos futuros, me gusta su mentalidad de voy a presionar y no va a haber rondas a menos de que haya resultados de que ya se adjudicó.

Se entiende que ese sea el objetivo por supuesto, no hay dinero contante y sonante hasta que no lo tienes aquí donde lo puedes agarrar, pero eso no significa que las rondas no hayan hecho trabajo atrás, tenemos todo un trabajo de exploración —la mayor exploración de toda la historia de México se desarrolló en los últimos tres, cuatro años—, se están realizando una serie de exploraciones y desarrollos de de yacimientos que antes parecía que no tenían valor y ahora resulta que son hasta mucho más grandes de lo que se había evaluado inicialmente. Es una ola de trabajo y de operación que si ha estado dando un resultado, todavía a lo mejor si no llegamos a ese punto tan explosivo que encuentras con los barriles ya arriba de la tierra, pero si ha habido un trabajo atrás, y el hecho de que esta iniciativa plantee dar marcha atrás con una autonomía que tienen los órganos reguladores me parece muy interesante porque le están pidiendo al órgano regulador que sea el árbitro que ahora esté de lado de uno de los jugadores.

Lo cual es rarísimo, pero bueno así funcionaba el sector antes. Quizá antes tenía mucho más poder el director de Pemex que el secretario de energía, y por esos muchos presidentes podían darse el lujo de citar al director de Pemex sin que estuviera presente el secretario de Energia, o incluso el de Hacienda, y eso hizo que el Estado mexicano se desordenada en muchas cosas, no le puedes exigir a la petrolera que desarrolle el país. Si puedes pedirle que sea rentable y extraerle la renta que genera y a partir de eso, en un programa de gobierno estructurado, ordenado, con reglas de operación, hacer lo necesario para atender los gravísimos problemas de México como la pobreza, la desigualdad, la carencia de infraestructura, todo lo que tenemos allá afuera. Yo creo que sería un retroceso irnos a este orden regulatorio. Pablo Zárate  planteaba la duda qué tan autónomos eran realmente la CNH, CRE, yo creo que bastante más autónomos que otras instituciones del pasado del sector, al menos diseño institucional mucho más pensado hacia la autonomía, mucho más pensando en el futuro, quiero que esto se parezca al INE, a Cofece, al IFETEL, que se parezca al Instituto Mexicano del petróleo o al Instituto Nacional de investigaciones nucleares.

O a la misma ASEA. Pareciera que en lugar de movernos hacia un Cofece, nos estamos moviendo hacia una ASEA y eso te genera un problema cuando estás buscando independencia, cuando estás buscando decisiones que no sean arbitrarias, cuando estás buscando una regulación de largo plazo. Ahí se meten en medio este tipo de cosas, cuando piensas en unos órganos reguladores sectorizados que están dependiendo de una secretaría para administrar sus recursos, para administrar su talento incluso. Ya no hablemos, por ejemplo, de que si las decisiones las va a tomar el secretario de energía o no. Simplemente es: tengo estas posiciones abiertas y necesito la venia de un titular más allá de mi propia organización para ver si lo cupo o no.

Yo creo que en realidad si yo fuera el director de cualquiera de estas paraestatales estaría yo muy interesado en mejor no tener reguladores fuertes, también si yo fuera director de una empresa privada en este sector estaría mucho más interesado en que me dejaran irme por la libre y no tener reguladores, y ahí tenemos que tener cuidado. Creo que los instintos del presidente electo respecto a resolver las injusticias, que no hay injusticias, que no haya desigualdades, se pueden resolver en cierta medida alrededor del sector petrolero, una mejor negociación en el tema de pensiones de los petroleros, por ejemplo, creo que ayudaría mucho al señor que está lustrando calzado allá abajo y que todavía no se pregunta por qué con el IVA de su grasita va a tener que pagar la pensión de los petroleros pero pues eventualmente ese será el caso. Creo que los líderes del sector, en especial el senador Romero Deschamps, que se manejan como sultanes, pues es el tipo de personajes que probablemente han generado mucha más desigualdad y mucha más injusticia en México y probablemente tendríamos que concentrarnos en este tipo de personajes, sobre todo si el credo, la ideología, la filosofía de esta administración es eso, acabar con las injusticias y ojalá así sea. A mi francamente me parece una injusticia que me quiten la competencia en el mercado de gasolinas, ya me estaba yo acostumbrando a comparar precios, ya me estaba acostumbrando a que hubiera gasolinas con mejores características de calidad porque seguramente las mezclan mejor, les ponen laca distintas o hacen otras cosas, ya estaba yo acostumbrándome a que aquello funcionara como un mercado normal en donde hay competencia, hay promociones, imagínate en la esquina de mi casa hay una gasolinera que los miércoles ofrece gasolina mas barata y pues si, yo estoy dispuesto a cargar el miércoles. Entonces creo que ahí va a haber mucho en donde los consumidores vamos a perder, los más pobres vamos a perder, francamente prefiero tener una CRE que actúe con Cofece y que me pone el cilindro de gas en el super y entonces de esa manera tengo un referente de precios, un ancla y una red de distribución que trabaja y no los abusos que hemos visto en ese mercado como en otros mercados energéticos. Ojalá recapaciten, ojalá lo piensen, los consumidores vamos a perder en este mercado, el crecimiento de México va a perder, esto es algo que está muy estudiado en las variables de competitividad nacional, en los lugares donde no hay gas, no hay energía, no hay buen abasto de combustibles, hay una restricción dura para el desarrollo, por más talento que haya, por más ganas, por más visión empresarial, si no tienes una conexión de gas no puedes tener industria, si no puedes tener industria no cambias la ecuación del crecimiento. Y quizás, pues apelar a las buenas mentes técnicas de Morena, yo sabía que el senador Delgado era economista como yo, es un excelente economista de hecho, y pues creo que estaría en el interés, no solamente de su país, sino también de su partido, el que preservemos de autonomía de estos órganos reguladores, si no pues hay que estar seguros que van a poder meter los demonios en el frasco y no estoy seguro de que ese sea el caso.

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