Gaspar Franco: La Reforma Energética no es la culpable de la caída de producción de hidrocarburos en México

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En diversas ocasiones ha habido señalamientos acerca de que la Reforma Energética es la culpable de la caída de la producción de hidrocarburos, situación que es totalmente falsa.

Hacer esas aseveraciones es lo más fácil, máxime si no se cuenta con el conocimiento de lo que pasa en el sector de hidrocarburos a nivel internacional e incluso nacional, ya que la verdadera causa ─y que quede claro que no es la causa raíz─ fue la caía de los precios del petróleo y con eso la afectación de los ingresos de nuestro país.

Al tener menos ingresos derivados de la venta de hidrocarburos, es obvio que el país requería de una priorización de actividades. Si la decisión fue dejar de invertir en las actividades de exploración y extracción de la empresa nacional, eso no fue derivado de la Reforma Energética.

La Reforma es un instrumento para lograr una apertura del mercado energético y poder incrementar las capacidades técnicas, financieras y de ejecución. El objetivo es desarrollar de manera eficiente y competitiva, ─hablando de hidrocarburos─ las áreas de exploración y extracción del país mediante la participación de una mayor cantidad y diversidad de empresas petroleras de diferentes competencias para realizar de manera distinta algunas actividades. También para desarrollar contenido nacional y generar transferencia tecnológica, como ocurren en otros sectores de la economía nacional y en otros muchos países.

La Reforma Energética es una herramienta que ya existe y que permite mostrar al mundo que estamos abiertos a conocer, competir y compartir nuestras capacidades para aprovechar mejor los recursos de nuestro país. Si hay espacio para mejorarla, que se haga; pero lo que sería perjudicial para cualquier Nación es desprestigiar lo que ya se ha avanzado con argumentos de interés político, por rencores del pasado o, peor, por desconocimiento del potencial que representan los recursos. Lo más fácil, al parecer, es destruir; lo retador es construir.

Aunque no sea del gusto de muchos, la Reforma Energética ha generado avances para México. Hoy contamos con una mayor cantidad de información del subsuelo ─la información sísmica 2D y 3D marina se triplicó y cuadriplicó, respectivamente─ con la cual podremos estimar mejor el potencial petrolero del país. Esta nueva información representó inversiones de más de 3 mil millones de dólares de las empresas privadas y se obtuvieron más de 7 mil muestras del lecho marino. A la par, México ya cuenta por primera vez en su historia con un Centro Nacional de Información de Hidrocarburos donde se concentra toda esta información.

A través de los 14 procesos licitatorios que llevó a cabo la Comisión Nacional de Hidrocarburos, se incrementó la cantidad de empresas que arriesgarán sus inversiones para poder aprovechar áreas petroleras que estaban ociosas y otras en las que no se había entrado a trabajar. Con esta actividad, la exploración marina se multiplicó sustancialmente. Pasamos de tener operaciones de exploración en 36 mil kilómetros cuadrados ─que se limitaban a las áreas de asignación de Pemex─ a más de 118 mil kilómetros. Esto es casi 4 veces más área para explorar. Además, se comprometieron 131 pozos exploratorios y se está explorando en áreas donde antes no había actividad, como en el caso de la Cuenca Salina en aguas profundas.

Esta nueva actividad incrementará no sólo las oportunidades de empleo y desarrollo de profesionales, técnicos y personal de distintas disciplinas y oficios, sino también para las comunidades que reciben las operaciones de la industria energética. Los profesionales tienen mayores oportunidades de desarrollo al contar con más empresas que pronto estarán demandando mayores recursos humanos para afrontar los retos de sus campos petroleros y economía generada alrededor.

Contrario a lo que se dice, Pemex no se quedó atrás en la reforma energética. Fue la empresa que más contratos ganó en las licitaciones petroleras ─lo cual es un indicador de éxito en su fortalecimiento. A partir de las asociaciones que ha forjado con otras empresas, ha podido acelerar la evaluación de yacimientos ─como es el caso del campo Trión en aguas ultraprofundas a partir de su asociación con BHP Billiton─ y entrar a nuevos proyectos que, en lo individual, habrían representado un reto demasiado grande para la petrolera estatal.

En fin, hay muchas más ventajas que se han obtenido y obtendrán de la Reforma Energética, sin embargo, lo que, si debe quedar muy claro y de lo que se debe tener más información para poder tomar mejores decisiones, es que, sin ella, de todos modos, se tendría la caída de la producción nacional de hidrocarburos, y con ella, pronto se verán más frutos para todos los mexicanos.

 

Gaspar Franco es profesor de la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Fue comisionado de la CNH y director 

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