Ahora sí, la entrada al presal mexicano

Author: Share:

El nuevo proyecto presalino de Pemex marca un hito en la historia petrolera mexicana. Mientras que en otros países es común atravesar depósitos de sal en las capas del subsuelo para después encontrar petróleo, en México apenas se dará el primer intento por descubrir si existen recursos en estas áreas. Como señalamos en nuestro artículo central, Pemex solicitó a la CNH un permiso para realizar el primer pozo que buscará comprobar si existen hidrocarburos en el subsuelo en capas que tienen encima un sello de sal.

Figura 1: Área donde se realizará el pozo presalino. Centro Nacional de Información de Hidrocarburos

Este primer intento se dará en una de las áreas más estudiadas en el país y que alberga los yacimientos más prolíficos (Fig. 1). Sin embargo, a pesar del amplio conocimiento, la búsqueda de yacimientos presalinos no está exenta de riesgo y presenta riesgos nuevos para Pemex.

Como explica la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), en el mundo se han descubierto los yacimientos presalinos en África Occidental, Europa, el Golfo de México y Brasil.

Aquí presentamos una comparación con el presal brasileño y los pros y contras de México:

Brasil

En 2006 se descubrió el primer yacimiento petrolero en el presal brasileño. Casi todos los yacimientos están ubicados en aguas profundas y ultraprofundas, es decir, que entre la superficie y el lecho marino hay por lo menos 2 mil metros de agua. Una vez ahí, se perforan más de 5 mil metros de tierra para llegar al punto donde podrían estar los hidrocarburos.

Estos yacimientos que se crearon hace más de 160 millones de años demandan que las empresas que los desarrollen tengan experiencia y grandes capacidades para desarrollarlas, como tecnología para alcanzar esas profundidades y manejar la producción en condiciones de altas presiones y elevadas temperaturas.

Después del primer descubrimiento, Brasil alcanzó una producción de 520 mil barriles diarios de petróleo en 8 años.

México

Aunque en México no se ha descubierto ningún yacimiento presalino, las condiciones del pozo que Pemex quiere perforar son más favorables por su localización. Buena parte de las capacidades técnicas de una empresa que son requeridas para desarrollar este tipo de yacimientos están en la capacidad para operar en zonas de aguas profundas. Mientras que en Brasil las empresas deben atravesar más de 2 mil metros de agua, en México Pemex sólo tendrá 52 metros.

Otro beneficio es que en la zona donde se está explorando, Pemex ya tiene infraestructura operando y con capacidad disponible para desarrollar algún yacimiento que pudiera localizarse, lo cual minimiza los costos.

Pasarán 14 meses antes de poder conocer los resultados de Pemex que, independientemente del resultado, inauguran hoy un paradigma en la historia energética del país.

Los retos de un desarrollo

El desarrollo de los yacimientos presalinos representan un gran reto técnico. No sólo porque pueden estar ubicados a grandes profundidades en el océano, sino también porque la técnica para desarrollar el yacimiento debe ser la más avanzada.

Los principales retos de desarrollar un pozo presalino son:

  • Al momento de perforar el pozo y encontrar la formación de sal, ésta cambia de lugar.
  • Los hidrocarburos producidos están combinados con gases corrosivos. Además cuando salen a la superficie, están a altas temperaturas.

Entre los retos que se enfrentan en la superficie están:

  • Se requieren docenas de plataformas que cuestan miles de millones de dólares cada una, para operar en el mar.
  • Se debe construir una infraestructura de transporte para recuperar todos los hidrocarburos.

Para contrastar estos yacimientos con los campos convencionales o saber más de los yacimientos presalinos, te recomendamos nuestra infografía del tema o puedes ver este video de la Comisión Nacional de Hidrocarburos.

Previous Article

Regina Portilla: México ya es país candidato en EITI. ¿Ahora qué sigue?

Next Article

Cómo han pasado los años

Recomendaciones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *