¿Quién sería el principal afectado si se prohíbe el fracking? Pista: no es ninguna compañía privada.

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La estimulación hidráulica (o fracking) típicamente se asocia con los yacimientos no convencionales –el shale. Es lógico: los avances en la tecnología de fracking y perforación direccional son las que permitieron la revolución de estos recursos en Estados Unidos que transformó su declinación petrolera en un repunte dramático. En México prácticamente todo lo que se ha comunicado bajo el concepto de fracking tiene que ver con shale, que representa el 57 por ciento del potencial petrolero del país.

Pero esta es una manera sesgada de ver las cosas. México prácticamente no produce barriles a escala comercial de shale, pero 1 de cada 4 pozos petroleros –en su enorme mayoría de Pemex– utilizan esta técnica para estimularlos y permitir que los hidrocarburos sigan fluyendo. Con fracking se producen 140 mil barriles diarios y mil 200 millones de pies cúbicos de gas natural convencional. Gracias a que en México está permitido usar fracking, las reservas de Pemex son 30 por ciento más altas.

Una prohibición al fracking, como la propuso hace unas semanas el Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, quitaría de tajo esta producción y estas reservas.

En el largo plazo, además, haría más ineficiente el desarrollo de los yacimientos petroleros ya que las empresas que hoy operan en México (incluyendo a Pemex) no podrían considerar su uso en los yacimientos convencionales que hoy están desarrollando para los campos terrestres, en aguas someras o en aguas profundas. En general, limita las capacidades para explotar eficientemente un yacimiento y encarece la producción.

 

Sin fracking, hay menos barriles y menos gas para la industria mexicana

Una prohibición para emplear el fracking seguro como una técnica de producción de hidrocarburos, tendría implicaciones importantes para México. La reducción de 140 mil barriles diarios que estimó la empresa consultora Welligence tendría como consecuencia directa, por ejemplo, la caída de casi 8 por ciento en la producción actual del país casi de un día para otro.

Esta restricción en la oferta de crudo mexicano afectaría la disponibilidad de insumos para Pemex, que se pueden exportar o utilizar en las refinerías mexicanas para incrementar la producción de combustibles. Los 140 mil barriles considerados en el recorte equivalen a dejar sin suministro de petróleo al 93 por ciento de la refinería de Tula ―la que más crudo procesa en el país― o a reducir 14 por ciento las exportaciones de petróleo que representan 7.7 millones de dólares diarios de ingresos diarios para el país.

 

Fuente: Sistema de Información Energética (Procesamiento de crudo por refinería) y Welligence.

En el caso del gas natural, renunciar a los mil 200 millones de pies cúbicos diarios que se producen hoy, tendrían un impacto enorme sobre la productividad nacional e, incluso, sobre la productividad petrolera. Este combustible no sólo es el más utilizado por el sector eléctrico. Es también el más económico para la industria productiva que depende del gas barato para ser más competitiva y es el principal insumo para reinyectarlo en los campos petroleros para mantener el flujo de hidrocarburos en los pozos petroleros.

 

Un recorte de mil 200 millones de pies cúbicos equivaldría a eliminar en 33 por ciento la producción de gas natural del país y, con ello, dejar sin este combustible al sector eléctrico, a Pemex para mantener la producción de sus yacimientos actuales (reinyección a pozos), o al sector industrial.

 

Fuente: Seguimiento diario, Estadísticas de Hidrocarburos. Secretaría de Energía (consultados el 9 de enero de 2020)

Esta producción podría sustituirse con importaciones, las cuales se podrían disparar de su nivel actual de 3 mil 200 millones de pies cúbicos actuales.

 

Los cambios en los planes de producción

Como explicábamos, las consecuencias de bloquear la aplicación del fracking tienen un impacto en el largo plazo, ya que se tiene eliminar de los planes de desarrollo de los campos. Hoy las empresas ―empezando por Pemex―, consideran el uso de la fractura dentro de sus planes de trabajo para volver a estimular los pozos petroleros terrestres, en aguas someras o en aguas profundas. Esta es una práctica común en la industria y México no es una excepción.

Otro efecto en el largo plazo es la pérdida del potencial petrolero en recursos no convencionales que hoy representan el 57 por ciento nacional. No desarrollar estos recursos implicaría una pérdida de alrededor de 54 mil millones de dólares en un periodo de 20 años por contraprestaciones no obtenidas a favor del Estado. De acuerdo con un análisis de Amexhi, esta formación es altamente prospectiva, ya que proporcionaría la mayor tajada de la producción nacional hacia 2040.

Al eliminar esta técnica, los yacimientos mexicanos convencionales ya no podrían volver a estimularse o tendrían que hacerlo con otras herramientas más costosas que harán más ineficiente la explotación de los recursos. Las dos consecuencias de este escenario es que el número de barriles que se van a producir será menor o que se extraerán a un costo más alto, reduciendo la rentabilidad de los proyectos.

Cabe destacar que la posición del gobierno de México para frenar el uso de la fractura hidráulica como recientemente declaró el Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, va en contracorriente al resto del continente sobre el uso del fracking. En distintos países de la región (Colombia, Bolivia, Argentina, entre otros) se está discutiendo el marco legal y regulatorio bajo el cual sí se puede aplicar la técnica y cómo se pueden atender los mitos que existen a su alrededor.

México hoy cuenta con un marco robusto que se construyó a partir de las recomendaciones que hizo el Centro Mario Molina, las mejores prácticas ambientales del mundo, la supervisión de las autoridades ambientales y el conocimiento técnico de expertos de la industria: Pemex, las empresas petroleras, la Secretaría de Energía y la Comisión Nacional de Hidrocarburos.

 

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1 comentario

  1. Excelente nota, muy clara y didáctica para lo que no conocen el tema. Lamentablemente en México hay muchas personas que opinan y no tienen la menor idea lo que significa el Fracking o como usted muy acertadamente lo llama estimulación hidráulica; que de paso, es una técnica tan vieja como la industria del petróleo

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