John Padilla y Dulce González: Comunidades indígenas en México: Clave para la inversión

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Por: John Padilla y Dulce González

Después de meses de consulta, la Secretaría de Energía (Sener) tuvo que eliminar dos bloques petroleros que estaban en el portafolio de la Ronda 2.2 debido a los resultados de un proceso de consulta indígena previa. Esta es la primera ocasión donde el gobierno se ve obligado a sustraer bloques debido a este procedimiento.

El desenlace representa nada menos que un punto de inflexión para la Reforma Energética. En un país con importante presencia indígena —como lo es México, especialmente en los estados al sur del país— surge la interrogante: ¿cómo conciliar los intereses de estas comunidades y los objetivos del nuevo modelo energético mexicano?

En la licitación 2.2 —cuya apertura de propuestas está programada para el 12 de julio junto con la de la Ronda 2.3— se ofrecerían 12 bloques terrestres bajo contratos de licencia de exploración y extracción. Estas áreas eliminadas, junto con los bloques 10 y 11, eran los únicos que se ofrecían con aceite súper ligero y ligero (suman 239 millones de barriles de petróleo crudo equivalente de los 643 millones de barriles que se ofrecen en la licitación). Los restantes 10 contienen gas natural y condensados. Con una extensión de más de 84 mil hectáreas, los dos bloques que ya no forman parte de la licitación abarcaban partes de 10 municipios diferentes de este estado y una pequeña fracción de un municipio en Tabasco.

La consulta indígena de Sener se dio con comunidades de etnias zoque y tzotzil, principalmente, y la falta de acuerdos genera un impacto en la percepción de los inversionistas para apostar en proyectos que están en zonas cercanas a comunidades indígenas.

Sin embargo, el gobierno mexicano está obligado a realizarlas como un compromiso de la adherencia de México a la Convención de Pueblos Indígenas y Tribales desde 1990. No obstante, las consultas realizadas hasta el momento por Sener han sido calificadas como “artificiales” por los pobladores en protesta.

Más allá de las coyunturas políticas, parte del problema parece recaer en la poca participación en los talleres organizados por la Secretaría durante el proceso de consulta. Ya sea por indiferencia o miedo a la división interna de las comunidades, esta situación les resta legitimidad a la consulta previa.

Sin embargo, otra vertiente más contundente es la oposición directa de las comunidades hacia los proyectos extractivos. Esta oposición deriva, generalmente, en confrontaciones entre grupos sociales y autoridades (como sucedió recientemente con el Movimiento de Defensa del Territorio Zoque) las cuales contribuyen a la desconfianza hacia los funcionarios que dirigen la consulta y dificultan la generación de acuerdos.

Adicionalmente, la toma de instalaciones del sector energético se ha vuelto una forma común de protesta, como puede atestiguarse en bloques maduros donde opera Pemex y que han sido objeto de bloqueos en Chiapas —y otros estados petroleros— y donde no se han alcanzado  soluciones de largo plazo.

Sin posibilidad de conseguir un consenso a tiempo para realizar la licitación, no hubo más opción para Sener que retirar las áreas de la Ronda 2.2 aunque la dependencia ha anunciado la intención de volver a ofrecer estos bloques en futuras Rondas petroleras. 

Transitar de los esquemas del pasado, propios de un sector monopolizado por el Estado, hacia un mercado libre, tiene retos considerables. Dialogar con comunidades indígenas bajo el nuevo marco regulatorio para llegar a un mutuo acuerdo es uno de ellos. Si bien esto no siempre es posible, la poca cantidad de casos de éxito en el caso mexicano apunta hacia problemas estructurales. Continuar por el mismo camino sólo augura los mismos resultados. El actual marco legal, por ejemplo, queda corto al tratar de establecer reglas claras que homologuen procesos, aseguren transparencia y prevean una estrategia de comunicación y educación sobre las mismas.

John Padilla

Managing Director de IPD Latin America

Dulce González

Consultora en IPD Latin America

*El 12 de julio IPD llevará acabo el desayuno “Dialogando con SENER sobre la Evaluación de Impacto Social en proyectos energéticos – Parte 2”, con la participación de funcionarios de Sener. Para más detalle del evento, favor de mandar un correo a mmedina@ipdlatam.com

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